IRRETROACTIVIDAD

Irretroactividad. Principio jurídico que rechaza el efecto retroactivo de las leyes, salvo declaración expresa de éstas. La naturaleza jurídica del principio de irretroactividad es la premisa según la cual, en la generalidad de las circunstancias se prohíbe, con base en la preservación del orden público y con la finalidad de plasmar la seguridad y estabilidad jurídicas, que una ley tenga efectos con anterioridad a su vigencia, salvo circunstancias especiales que favorezcan, tanto al destinatario de la norma como a la consecución del bien común, de manera concurrente.

Uno de los principios más elementales que rigen la aplicación de la ley es su irretroactividad, que significa que ésta no debe tener efectos hacia atrás en el tiempo; sus efectos sólo operan después de la fecha de su promulgación. El fundamento es la base sobre la cual se asienta o estriba una realidad y cuando se pregunta: ¿cuál es la base que funda la realidad jurídica del principio de irretroactividad?, se observa que es la necesidad de dar estabilidad al ordenamiento jurídico; el efecto retroactivo está prohibido por razones de orden público. Las personas tienen confianza en la ley vigente y conforme a ella celebran sus transacciones y cumplen sus deberes jurídicos. Dar efecto retroactivo a una ley equivale a destruir la confianza y seguridad que se tiene en las normas jurídicas.

El principio jurídico de irretroactividad se encuentra en el primer párrafo del artículo 14 de nuestra Constitución Política, la cual señala que “a ninguna ley se dará efecto retroactivo en perjuicio de persona alguna”.